Por eso sigo remando

Como ya es costumbre, todos los domingos mi ídolo juvenil, Javier Cercas, me deja reflexionando sobre algún tema que para mi es de suma importancia. En los últimos días -de hecho siempre- me he preguntado si estoy conforme, a gusto, de acuerdo con lo que soy. De hecho creo que todo el mundo se lo pregunta o, al menos, yo espero que se lo pregunten, porque es universal que se aspire a ser siempre algo más, una versión corregida y aumentada de sí mismo; una renovación diaria, evolución constante. 

Pero pareciera que la gran mayoría de las personas vivimos al día. Nos preocupamos por un presente que ni siquiera existe y dejamos de lado los cimientos de lo que podría ser un futuro prometedor. No se de quién sea la culpa, además es aburrido buscar culpables, pero lo cierto es que en esta época se vive con una velocidad vertiginosa, con un hambre insaciable por la información; se han perdido los valores, la esencia de lo humano y preferimos el chat que la conversación cara a cara.

Es más fácil escribir que hablar en transmisión en vivo, pues se tiene tiempo para pensar lo que se quiere decir. Algunos tienen la fortuna de ser dotados con una gran capacidad de improvisación, pero yo, como soy mortal, carezco de ella y, cuando intento hacerlo, hago el ridículo, arruino conversaciones.

Por eso intento escribir. Hay que buscar la manera de causar menos pena y poder -como quien dice- brillar en sociedad. Pero también es cierto que no se trata sólo de escribir, sino de escribir bien. Y no sólo escribir bien, sino ser un buen escritor. Y por eso -como diría una buena amiga- sigo remando y aprendiendo de todo lo que leo.

Y es aqui donde interviene el autor de El Inquilino -editado por Acantilado-, pues en alguna parte del artículo, titulado “No”, menciona lo siguiente: <<cuanto más brillante es un escritor en público, peor escritor es, y es casi seguro que si un escritor no es inferior a lo que escribe, entonces es un mal escritor, porque le ha faltado esfuerzo para invertir todo su talento en sus libros>>.

Para un pobre diablo como yo, éstas líneas fueron alentadoras. Porque justificaron mis innumerables fracasos en conversaciones cara a cara y fueron el aliciente para seguir en mi intento por ser algo cercano a un escritor-periodista.

Anuncios

~ por Enrique Zamudio en diciembre 27, 2007.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: